jueves, 20 de noviembre de 2014

Comer comida con grasas trans también perjudica a la memoria

¡Notición!:... Comer comida con grasas trans también perjudica a la memoria
Ya no solo al peso, sino que la comida que a veces no podemos resistir también afecta a la memoria. Esto ha sido el resultado de un estudio de la Universidad de California-San Diego, Estados Unidos.
La comida basura, la bollería y los alimentos de producción industrial las llevan. Los efectos son negativos. Como sabemos, la bollería industrial es uno de los productos con más grasas trans, que a día de hoy siguen cosechando la mala fama que les ha ido acompañando a lo largo de toda su historia. Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de 2014 de la Sociedad Americana del Corazón dedujo las grasas que se encuentran en algunas galletas, tortas y alimentos procesados, podrían tener un efecto perjudicial sobre la memoria.
La investigación se le realizó a 1.000 hombres sanos, y los que consumieron más mostraron un peor rendimiento en una prueba de memoria, una asociación que se mantuvo incluso tras tener en cuenta cuestiones como la edad, la educación, el grupo étnico y la depresión.
"Las grasas trans estuvieron más fuertemente relacionadas a una peor memoria en los hombres jóvenes y de mediana edad durante sus años de trabajo y de progreso de su carrera", explica Beatrice A. Golomb, autora principal y profesora de Medicina en la Universidad de California-San Diego, Estados Unidos. "Desde el punto de vista de la salud, el consumo de grasas trans se ha relacionado con mayor peso corporal, más hostilidad y las enfermedades del corazón. Mientras las grasas trans aumentan la vida útil de los alimentos, reducen la vida útil de la gente", añade.
Golomb y su coautor realizaron un estudio a adultos que no habían sido diagnosticados con enfermedades del corazón, incluyendo a hombres de 20 años y mujeres posmenopáusicas. Los participantes completaron un cuestionario dietético y los investigadores estimaron su consumo de grasas trans. Para evaluar su memoria, se les presentó una serie de 104 tarjetas con palabras y tenían que indicar si cada palabra era nueva o repetida de una tarjeta anterior.
Los científicos vieron que entre los hombres menores de 45 años de edad, aquellos que comían más grasas trans mostraron notablemente peor rendimiento en la prueba de recordar palabras, una asociación que se mantuvo con fuerza incluso tras tener en cuenta la edad, la educación, el grupo étnico y la depresión.
Cada gramo adicional de grasas trans consumidas al día se asoció con un estimado de una reducción de 0,76 palabras recordadas correctamente. Para los que tomaban la mayor cantidad de grasas trans, esto se tradujo a un estimado de 11 palabras menos en comparación con los adultos con menor ingesta de grasas trans. El número medio de palabras recordadas correctamente era 86.
"Los alimentos tienen diferentes efectos sobre el estrés oxidativo y la energía de las células", dice Golomb. En un estudio anterior, estos expertos descubrieron que el chocolate, un alimento que es rico en antioxidantes está vinculado a una mejor memoria de palabras en adultos jóvenes y de mediana edad. En este trabajo, se analizó si las grasas trans, que son prooxidantes y están vinculadas de manera adversa a la energía celular, pueden mostrar el efecto contrario.

Vía: http://www.ideal.es/gente-estilo/201411/20/noticion-comer-comida-grasas-trans-tambi%C3%A9n-perjudica-memoria-20141120145024.html

Reliquias geológicas de la formación de la Tierra conservadas dentro de ésta

La mayoría de los volcanes están ubicados en la frontera entre dos placas tectónicas, y se originan cuando esas placas chocan o divergen. Sin embargo, existen volcanes que no se encuentran en los límites de placas, sino en puntos calientes que presentan mayor actividad volcánica que sus alrededores y son generados por un derretimiento anómalo en un sector del manto terrestre.
Las placas tectónicas se mueven aproximadamente a la velocidad a la que crecen las uñas de nuestras manos (7 centímetros al año) (3 pulgadas) y esto hace que finalmente un volcán intraplaca se aleje de su punto caliente y se extinga. Otro volcán surge en lugar del anterior sobre el punto caliente, y el proceso continúa repitiéndose y formando una cadena de volcanes.
El resultado final es una serie de volcanes cuyas edades respectivas siguen una tendencia lineal progresiva. En la placa del Pacífico, el más joven está al este, y al avanzar hacia el oeste los volcanes son más antiguos y más profundamente erosionados.
El equipo del geoquímico Matthew Jackson, de la Universidad de California en Santa Bárbara, Estados Unidos, se valió de mediciones de alta precisión de isótopos de helio y plomo para desentrañar la composición química y la geometría del penacho procedente del manto terrestre responsable de alimentar a los volcanes en islas de Samoa.
La investigación ha revelado que en ciertos puntos del interior de la Tierra, como la zona analizada, todavía se conservan vestigios de la formación inicial del planeta. Esos puntos calientes volcánicos, a menudo cadenas de islas volcánicas como Samoa, pueden contener vestigios de la infancia del sistema solar que de alguna manera han sobrevivido durante miles de millones de años.

Vía: http://noticiasdelaciencia.com/not/11997/reliquias-geologicas-de-la-formacion-de-la-tierra-conservadas-dentro-de-esta/

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El CERN descubre dos nuevas partículas nunca vistas

El CERN descubre dos nuevas partículas nunca vistas
Los responsables del experimento LHCb del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN ha anunciado este miércoles el descubrimiento de dos nuevas partículas de la familia bariónica, las formadas por quarks.
Estas partículas, conocidas como Xi_b'- y Xi_b*-, fueron predichas por el modelo de quarks, pero no habían sido vistas hasta ahora. Al igual que los protones que acelera el LHC, las nuevas partículas son bariones hechos de tres quarks y unidos por la fuerza nuclear fuerte (una de las cuatro interacciones fundamentales en la naturaleza). Sin embargo, los tipos de quarks son diferentes.
Las nuevas partículas Xib contienen ambas un quark belleza (b), un extraño (s) y uno abajo (d), mientras que el protón está formado por dos quarks arriba (u) y un abajo (d). Debido a la masa de los quarks b, estas partículas son seis veces más masivas que un protón.
Sin embargo, los expertos apuntan que las partículas son más que la suma de sus partes, ya que su masa depende también de cómo están configuradas. Cada uno de los quarks tiene una propiedad llamada espín. En Xi_b'-, los espines de los dos quarks más ligeros apuntan en direcciones opuestas, mientras que en Xi_b*- están alineados.
Esta diferencia hace un poco más pesada a la partícula Xi_b*-. "La naturaleza ha sido generosa y nos ha dado dos partículas por el precio de una", ha declarado uno de los responsables del experimento, Matthew Charles.
Este científico ha explicado que el Xi_b'- tiene una masa cercana a la suma de sus productos de desintegración y, si fuese un poco más ligera, no se habría visto nada. "Es un resultado emocionante. Gracias a la excelente capacidad de identificación de hadrones del LHCb, único entre los experimentos del LHC, hemos sido capaces de identificar una señal muy clara sobre el fondo", ha apuntado el investigador Steven Blusk.
Además de las masas de estas partículas, cuyo hallazgo ha sido publicado en Physical Review Letters, el equipo de investigación estudió sus tasas de producción y las anchuras de su desintegración (una medida de su estabilidad), entre otros detalles.
Encajan en las predicciones
Los resultados encajan con las predicciones de la Cromodinámica Cuántica (QCD), parte del Modelo Estándar de Física de Partículas, la teoría que describe las partículas elementales y sus interacciones.
Comprobar la QCD con gran precisión es clave para mejorar el entendimiento de la dinámica de quarks, modelos que son muy difíciles de calcular. "Si queremos encontrar nueva física más allá del Modelo Estándar, necesitamos primero una imagen precisa", dijo el coordinador de Física del LHCb Patrick Koppenburg.
A su juicio, "estos estudios de alta precisión nos ayudan a diferenciar entre efectos del Modelo Estándar y cualquier otra cosa nueva o inesperada en el futuro".
Las medidas fueron realizadas con los datos tomados en el LHC durante 2011-2012. Actualmente está siendo preparado tras su primer parón largo, para operar a energías mayores y con haces más intensos. Está previsto que comience a funcionar de nuevo en la primavera de 2015.
La colaboración LHCb está formada por 670 científicos y 250 técnicos e ingenieros de 65 instituciones representando a 16 países, entre ellos España. En este experimento participan la Universidad de Santiago de Compostela (USC), la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad Ramón Llull (URL), y recientemente se ha incorporado el Instituto de Física Corpuscular (IFIC, CSIC-UV).

Vía: http://www.lavanguardia.com/ciencia/20141119/54420018349/cern-descubre-dos-nuevas-particulas-nunca-vistas.html

La sonda Philae encontró moléculas orgánicas antes de entrar en hibernación

Primera imagen captada por Philae del cometa HANDOUT
El instrumental científico de la sonda Philae de la misión Rosetta ha encontrado compuestos orgánicos en la superficie del cometa 67P Churyumov-Gerasimenko. Los ha detectado el experimento COSAC, un sensor capaz de olfatear la sutil atmósfera de esta roca helada y determinar qué clase de moléculas la forman. Según confirmaron investigadores de la agencia espacial alemana al diario estadounidense Wall Street Journal, han identificado moléculas orgánicas, los bloques fundamentales de la vida. Todavía trabajan para interpretar los resultados y determinar su alcance.
Las moléculas orgánicas son aquellas formadas, cuando menos, por átomos de carbono e hidrógeno. La interrelación entre estos dos elementos permite crear compuestos grandes, complejos, especializados y estables que incorporan otras muchas sustancias elementales. Son la pieza clave de la vida. Ahora, la sonda Philae ha entregado la primera evidencia recogida in situ de que estos compuestos se encuentran también en los cometas -aunque ya había evidencias indirectas gracias a misiones anteriores-.
Una de las hipótesis que tratan de explicar cómo pudo surgir la vida en la Tierra defiende que las primeras moléculas orgánicas llegaron del espacio a base de impactos de meteoritos y cometas contra el planeta primigenio. Ya en la superficie del planeta, estas se habrían combinado y habrían creado moléculas capaces de replicarse. Es posible que incluso el agua llegase de esa forma -los cometas son grandes bloques compuestos por hielo y polvo-. El reciente descubrimiento de la sonda Philae da nuevas alas a esta teoría, que todavía no es más que eso.
No fue su único hallazgo. El módulo de Rosetta también encontró en la superficie del cometa 67P/ Churyumov-Gerasimenko un material muy duro con una temperatura de 170 grados centígrados bajo cero, probablemente rico en hielo. «Esto es una sorpresa que no esperábamos encontrar, hielo con tal dureza debajo de la superficie», ha explicado Tilman Spohn, del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), investigador principal para el instrumento MUPUS de Philae, uno de los diez emplazados a bordo del aterrizador.
Durante la noche del 13 al 14 noviembre de 2014, cuando la sonda Philae aún tenía baterias para funcionar, el instrumento MUPUS se desplegó desde del módulo de aterrizaje para taladrar alrededor de 40 centímetros en la superficie del cometa. Esto no tuvo éxito, aunque se incrementó gradualmente la energía hasta el nivel más alto disponible. «El uso de mediciones comparativas realizadas en el laboratorio indica que el taladro había encontrado una capa dura como el hielo bajo una gruesa capa de 10 a 20 centímetro de polvo», ha apuntado Spohn. El sensor de infrarrojos incorporado en el instrumento encontró que la capa de recubrimiento de polvo tenía baja inercia térmica. «El equipo que cree bajo la capa de polvo muy porosa, hay hielo», ha indicado el investigador. Este hielo contiene polvo y podría incluso ser bastante poroso, pero habiendo sido sometido sinterización térmica a lo largo de siglos a millones de años, sus ingredientes han quedado fusionados por repetidos cambios de temperatura.
En cuanto al destino final de la sonda Philae es probable que por lo menos esté a un kilómetro de distancia de la posición de destino, probablemente en frente de una pared compuesta de hielo. A pesar de accidentado aterrizaje, el equipo de control pudo trabajar de forma fiable en los 10 instrumentos a bordo del módulo de aterrizaje y obtener datos. «Estamos muy contentos de que había muchas mediciones y pueden ser usadas actualmente en el proceso de análisis de los datos», dice Spohn.
La sonda Philae no tuvo un placentero viaje durante su descenso al cometa 67P el pasado 12 de noviembre, tras una década de viaje espacial dentro de Rosetta. Tras siete horas de aproximación rebotó dos veces en su superficie -la primera hasta un kilómetro de altura- antes de quedarse atascada, medio tumbada y solo con dos patas fijada a la superficie, a los pies de un acantilado. En esta posición, sus paneles solares apenas reciben la energía necesaria del sol para recargar sus baterías
Tras 57 horas de frenéticas operaciones científicas, la sonda Philae envió toda la información obtenida a Rosetta y entró en modo de hibernación. Unos momentos antes los investigadores lograron desplazarla un poco, de forma que esperan que, en seis o siete meses, le llegue suficiente luz como para reactivarla y seguir la misión.
 

La marea meteorológica del mar Mediterráneo aumenta más de un milímetro al año desde 1989

Una nueva base de datos desarrollada por la Universidad de Cantabria (España) arroja datos de la variación del nivel del mar debida a los cambios atmosféricos en el sur de Europa desde 1948 hasta 2009. En las dos últimas décadas, esta componente se ha incrementado sobre todo en la cuenca mediterránea.
“La componente meteorológica del nivel del mar o marea meteorológica es la variación del nivel del mar como consecuencia de los cambios atmosféricos, en concreto, cambios en la presión atmosférica y en el viento en la superficie marina”, explica a Sinc Alba Cid, autora principal de un estudio, publicado en la revista Climate Dynamics, que analiza esta componente del nivel del mar durante 62 años.
Cid y su equipo del Instituto Hidráulico Ambiental de la Universidad de Cantabria han generado –a largo plazo y en alta resolución– dos series temporales de marea meteorológica en las cuencas atlánticas y mediterráneas del sur de Europa, y en las islas Canarias.
En total, han analizado las tendencias desde 1948 hasta 2009, reflejadas en una nueva base de datos de Marea Meteorológica Global (GOS, por sus siglas en inglés). La herramienta de simulación que han utilizado es el modelo numérico ROMS, desarrollado por la Universidad de Rutgers (EE UU).
Los resultados son muy diferentes en función del periodo. “Las tendencias de 1948 a 2009 son muy pequeñas y de signo negativo en toda el área analizada, lo que significa que la marea meteorológica ha disminuido durante este intervalo temporal”, apunta Cid.
En la costa africana del Atlántico, la del Adriático y el noreste de la cuenca levantina, la componente meteorológica del nivel del mar ha disminuido 0,35 milímetros cada año durante ese periodo. Las tendencias son más débiles en las costas españolas del Atlántico norte y a lo largo de la costa africana en la cuenca este del Mediterráneo.
Sin embargo, para las dos últimas décadas, de 1989 a 2009, las tendencias son positivas, es decir el nivel del mar ha aumentado, y de mayor magnitud. Las mareas presentan valores inferiores a los 0,5 mm por año en la cuenca atlántica y de más de 1 mm al año en varias zonas de las costas mediterráneas.
La base de datos GOS también diferencia entre verano e invierno en cada serie temporal. Según el estudio, las tendencias observadas en invierno son negativas en todo el territorio analizado. La disminución del nivel del mar es más patente (de 1 mm anual) en el centro del Mediterráneo y el Adriático.
En verano, el nivel del mar aumenta, sobre todo en el Atlántico Norte, las costas españolas del Mediterráneo y las costas de Túnez. “Aunque también se observan durante esta estación tendencias negativas de 0,3 mm al año a lo largo de la costa africana del Atlántico”, recalcan los investigadores en el trabajo.
Para validar los resultados de las simulaciones numéricas, los investigadores han comparado los datos generados cada hora desde el año 1948 hasta el 2009 en 58 localizaciones en áreas costeras de España, Portugal, Francia, Italia e islas Canarias, con datos reales medidos por mareógrafos y satélites. “Los resultados han permitido calcular estas tendencias a largo plazo”, añade Cid.

Vía: http://noticiasdelaciencia.com/not/11980/la-marea-meteorologica-del-mar-mediterraneo-aumenta-mas-de-un-milimetro-al-ano-desde-1989/

La comparación de los genomas del ratón y del humano, clave para el estudio de enfermedades

Los ratones se llevan utilizando como modelo de investigación desde...
A inicios del siglo XXI, la secuenciación de los genomas de diferentes especies permitió saber numéricamente cuánto nos parecemos o nos diferenciamos de ellas. Sin embargo, en esto del ADN lo cualitativo importa más que lo cuantitativo. De hecho, el grano de arroz cuenta con unos 50.0000 genes mientras que los humanos sólo tenemos unos 30.000. Por este motivo, diferentes proyectos tratan de ir más allá de las cifras y pretenden conocer los diferentes funcionamientos del genoma en cada especie animal. Ahora un consorcio internacional de investigadores ha terminado un trabajo que compara los elementos funcionales del genoma del ratón y del hombre y ofrece detalles sobre las diferencias y similitudes entre ambos. A través de esta comparación se podrá entender por qué algunos fármacos funcionan de manera diferente en ratones que en personas, qué se puede esperar si se estudia una enfermedad en los roedores o cuándo conviene usar otro animal para analizar aspectos básicos de alguna parte de nuestra biología.
El Consorcio ENCODE, acrónimo de ENcyclopedia Of DNA Elements, se trata de un proyecto de análisis exhaustivo del genoma humano. Se inició en 2003 en Estados Unidos y ahora participan unos 30 centros de distintos países -incluido España-. A lo largo de estos años, se han identificado el número de genes que tienen los humanos y otros animales pero, su trabajo ha ido a más. El último paso ha sido el que recogen ahora de forma simultánea varias de las más prestigiosas revistas biomédicas: la comparación del genoma del ratón y del humano.
El análisis comparativo de la funcionalidad de los dos genomas ha encontrado que hay un 'lenguaje' común que usan las células a nivel molecular pero que es lo suficientemente flexible como para cambiar su estructura y adecuarse a procesos y funciones que son totalmente distintas entre las dos especies. Por ejemplo, ciertos sistemas como el inmunitario, procesos como el metabolismo o la respuesta al estrés son muy diferentes en unos y en otros. 
"La mayoría de las diferencias entre ratones y humanos proceden de la regulación de la actividad genética, no de los genes en sí mismos", explica en un comunicado Michael Beer, profesor de ingeniería biomédica en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore (EEUU), y uno de los miembros del Consorcio ENCODE cuyos resultados publican simultáneamente varias de las más prestigiosas revistas médicas, como Nature, Sciencie o Genome Research, entre otras. "Porque el ratón es un importante modelo para la investigación de la biología humana, tenemos que comprender estas diferencias para interpretar mejor nuestros resultados".
Como explica a EL MUNDO Roderic Guigó, uno de los investigadores principales del trabajo y coordinador del programa Bioinformática y Genómica en el Centro de Regulación Genómica (CRG), "este trabajo sienta las bases moleculares para entender qué partes de la biología humana están representadas en la biología del ratón y qué partes no. Hay procesos que están más conservados entre las dos especies y otros menos como los relacionados con el sistema inmunitario, entre otros. Por tanto, se podría decir que para estudiar la respuesta a las infecciones tal vez el ratón no sea un buen modelo, esto es lo que hay que ver ahora".
Para analizar en detalle estos genomas, el equipo de investigadores estudió 124 tipos de células y tejidos del ratón, incluidos corazón, cerebro, sangre, riñón, hígado y piel. Ese trabajo dio lugar a miles de datos sobre las regiones del ADN que están activas -más abiertas y accesibles- y donde se producen las proteínas. A través de diferentes modelos matemáticos, se pudo identificar las regiones regulatorias que son comunes entre las dos especies. Ese análisis mostró que mientras los genes del ratón involucrados en procesos intracelulares -como la producción de proteínas- tienen un patrón de actividad muy similar al de los humanos, la actividad de los genes murinos vinculados a la superficie celular es muy diferente, lo que tiene implicaciones en el estudio de la comunicación celular, la inmunidad y ciertas enfermedades.
"Hay genes cuya expresión está muy conservada entre humano y ratón, por ejemplo el corazón humano se expresa muy parecido que el de ratón, también ocurre lo mismo en el pulmón. Pero hay otros genes que se expresan de forma más parecida entre distintos tejidos humanos y de forma muy diferente en los de ratones, es decir, son específicos para cada especie y no para cada órgano, como se pensaba antes", explica Guigó.
El conocimiento generado por este consorcio, una hoja de ruta sobre la funcionalidad de los genes de estas dos especies, podrá ser utilizado y explotado ahora por numerosos grupos científicos de todo el mundo. "Estos resultados construyen una base para que muchos otros investigadores aprovechen esa información y marca un hito sobre cómo progresa la ciencia. Son clave para futuros estudios, porque pueden ayudar a refinar los modelos de investigación de enfermedades humanas y a una mayor extrapolación de lo que vemos en ratones para la mejor comprensión de nuestra fisiopatología", afirma Isabel Varelo-Nieto, investigadora del CIBER de Enfermedades Raras (CIBERER) y del Instituto de Investigaciones Biomédicas del CSIC.
Además de este conocimiento, Varelo-Nieto destaca que proyectos de este calibre "hacen que se desarrollen herramientas tecnológicas que luego se podrán aplicar de forma más barata y sencilla en otros proyectos. Además, la información generada es pública y eso hace que repercuta tanto en la investigación, y que todo esto acabe revirtiendo en la sociedad".
De la misma opinión es Lluis Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología (perteneciente al CSIC) y del CIBERER, cuyo grupo investiga, a través de un modelo de ratón modificado genéticamente, una enfermedad rara. "La relevancia que le doy a estos resultados es además de entender cómo funcionan los genes es su aplicación en diagnosis, en la enfermedad".
Sin embargo, las diferencias detectadas ahora o las que ya se sabían apuntan que el ratón no es un buen modelo de investigación para las enfermedades neurodegenerativas propias del envejecimiento, tampoco para determinados tipos de cáncer como el de colon, aunque precisamente el cáncer es uno de los procesos que se podrá estudiar mejor a partir de los resultados obtenidos con ENCODE.

Vía: http://www.elmundo.es/salud/2014/11/19/546cd202ca474129178b4570.html

Una terapia contra el cáncer a partir de nanopartículas que se insertan en los tumores

Un tratamiento que aporta una nueva forma de luchar contra el cáncer está siendo desarrollado por equipos de investigadores. Se trata de Bakht Mohamadreza y Mahdi Sadeghi de la Universidad islámica Azad de Irán. En este estudio también participan los académicos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca (Chile), Claudio Tenreiro y Mauricio Arenas.
El trabajo científico consiste en la producción de nanopartículas emisoras de partículas beta (electrones), las cuales logran eliminar un tumor desde su centro.
El profesor Claudio Tenreiro, decano de la Facultad de Ingeniería, explicó que la técnica consiste específicamente en detectar y generar las nanopartículas para utilizarlas en el tratamiento de esa enfermedad. Se utiliza oro y un elemento químico llamado praseodimio, entre otros, los cuales pueden ser transformados en lo que se denomina emisores beta puros.
Este elemento es posible activarlo, para generar el emisor beta, y se inserta en el tumor, neutralizando las células nocivas desde adentro, logrando que el daño de los tejidos sea mucho más localizado, dado lo limitado del rango del movimiento del electrón en un medio.
“Los tratamientos convencionales utilizan técnicas que producen daño colateral, ya que concentran la radiación en el tumor, pero para ello se deben atravesar zonas de tejido sano. Pero la idea de las nanopartículas es que uno las coloca en el tumor propiamente tal y ésta interactúa solo con la zona vecina donde es emitida, matando solamente el tejido que la rodea”, explicó Tenreiro.
Agregó que inicialmente se creyó que la terapia podía ayudar especialmente en aquellos casos donde no se pudiera operar, como cánceres en ciertas zonas del cerebro, ya que se usa un sistema denominado “nanobraquiterapia”, que inserta pequeñas “agujas” para el tratamiento, por ejemplo, de Iridio.
El trabajo de investigación de los profesores Tenreiro y Arenas, está en la primera fase de la terapia, que es la creación de estas nanopartículas y su activación, para que posteriormente un equipo de especialistas médicos las inserten en el tumor de un paciente.
“Llevamos un tiempo produciendo las nanopartículas. Lo primero es la técnica para generar aquellos materiales que puedan ser transformados en emisores beta puro (electrones). Las técnicas tradicionales utilizan rayos gamma que atraviesan muchos tejidos, depositando energía en la medida que los traspasan, similar a lo que ocurre con un rayo X, o con partículas de alta energía. Mientras que en los emisores beta, el daño es mucho menor y el proceso ocurre en un tiempo determinado, matando a las células cancerígenas. Luego de la emisión del beta, el elemento queda estable y es desechado a través del metabolismo normal”, sostuvo el profesor Tenreiro.
El profesor Mauricio Arenas de la carrera de Ingeniería en Bioinformática está trabajando en la evaluación de la forma de las nanopartículas, a través de microscopía electrónica. “De esta manera se puede estandarizar el protocolo de producción de éstas”, explicó Arenas.
Además, actualmente están desarrollando técnicas para la sintetización de estas unidades de manera biológica a través de microorganismos.
Uno de los aspectos importantes es que la vida media del elemento que se utiliza en la zona con cáncer debe ser corta, para que la radioactividad no quede circundando en la persona por mucho tiempo, y que solo tenga el efecto requerido y luego se transforme en un isotopo estable.
Entre los compuestos que se están estudiando está el praseodimio, el que de acuerdo al académico “tiene bastante futuro en el tratamiento de cáncer ya que hay un conjunto de tipos de cáncer en los que éstos tienen un efecto importante”, contó.
En este caso, el isotopo radiactivo tiene una vida útil de 19 horas, lo que permite que actúe sobre el tumor y luego se acabe el efecto en pocas horas, dependiendo del momento de aplicación, saliendo desde el tumor como una partícula estable que no daña al resto de los tejidos.
Otro de los materiales con los que se ha trabajado es el oro, ya que de acuerdo a los estudios, se pueden controlar adecuadamente los tamaños de las nanopartículas y eso es relevante si se requiere, por ejemplo, la retención de éstas en la pared celular del tumor.
Además, con este compuesto se pueden utilizar dos técnicas de manera simultánea, que el equipo de científicos está estudiando: la definida anteriormente y la termoterapia que consiste en insertar la nanopartícula, y luego con radiofrecuencia calentarla para lograr que a una temperatura superior a los 42 grados muera la célula dañina donde se insertó el oro.
“La idea es que si el tumor se detecta de manera temprana, se elimine con estas terapias y se saca, manteniendo un control de éste, impidiendo el crecimiento y la diseminación de las células cancerígenas”, precisó Tenreiro.

Vía: http://noticiasdelaciencia.com/upload/img/periodico/img_23590.jpg