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martes, 30 de septiembre de 2014

La humanidad necesita 1,5 planetas para satisfacer su demanda de recursos

Las demandas de la humanidad sobre el planeta son un 50% mayores de lo que la naturaleza puede regenerar, por lo que a este ritmo son necesarios 1,5 planetas para producir los recursos necesarios para soportar la huella ecológica humana, lo que significa, por ejemplo, que las personas cortan madera más rápido de lo que los árboles pueden producir, extrayendo agua a mayor velocidad de lo que los acuíferos se pueden reponer o emitiendo CO2 más rápido de lo que la naturaleza puede absorber.
Así se desprende del 'Informe Planeta Vivo 2014', hecho público por la ONG WWF y que cumple su décima edición desde que naciera en 1996. El documento revela datos inquietantes como el dramático descenso de la biodiversidad y un notable aumento del impacto de las actividades humanas.
El informe, de carácter bianual y realizado en colaboración con la Red de la Huella Global, la Red de la Huella Hídrica y la Sociedad Zoológica de Londres, incluye dos indicadores básicos: la Huella Ecológica, que mide el área que requiere la humanidad para satisfacer su demanda de recursos naturales, y el Índice Planeta Vivo (IPV), que analiza la tendencia de más de 10.000 poblaciones de más de 3.000 especies desde 1970.
Así, el estudio, indica que la huella ecológica ha aumentado más de la mitad en los últimos 50 años, en tanto que la Biocapacidad (la capacidad que tiene la Tierra para producir los recursos que consumen los seres humanos) se ha mantenido más o menos constante en el último medio siglo.

Los españoles necesitan 2,3 planetas

Los países de altos ingresos tienen una huella ecológica cinco veces superior a los de bajos ingresos. El ránking está encabezado por Kuwait, al que siguen Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Dinamarca, Bélgica, Trinidad y Tobago, Singapur, Estados Unidos, Bahréin y Suecia.
Por ejemplo, si todas las personas del planeta tuviesen la huella ecológica promedio de un residente de Qatar, harían falta 4,8 planetas, por 4,3 de Bélgica y 3,9 de Estados Unidos.
España ocupa el lugar número 40. Si todo el mundo viviera como un ciudadano español medio, la humanidad necesitaría 2,3 planetas para satisfacer las demandas de recursos.
Por otro lado, el estudio señala que la fauna salvaje ha descendido globalmente un 52% en los últimos 40 años, es decir, las poblaciones de peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos han caído más de la mitad desde 1970. Es decir, más de la mitad de los animales salvajes que existían en la Tierra hace 40 años ha desaparecido.
Además, las especies de agua dulce son las que han sufrido un mayor descenso, con un 76%, una media de casi el doble que las especies marinas y terrestres. La mayoría de estas pérdidas han tenido lugar en las regiones tropicales, con América Latina encabezando esta caída.
Según WWF, "este déficit ecológico está comprometiendo la integridad de los ecosistemas y el bienestar y prosperidad de la humanidad".
El informe muestra que la mayor amenaza contra la biodiversidad es una combinación de la pérdida y la degradación del hábitat, que la pesca y la caza son también amenazas significativas y que el cambio climático está siendo cada vez más preocupante, hasta el punto de que cita investigaciones que aseguran que este problema es ya responsable de la extinción de especies y de que asegura que la mitad de la huella ecológica proviene de la huella de carbono, ligada al cambio climático.

Los límites de la Tierra

Por otra parte, el informe de WWF habla de los límites de la Tierra y destaca que ya se han sobrepasado tres: pérdida de biodiversidad, cambio climático y el cambio del ciclo de nitrógeno, lo cual conlleva "efectos ya visibles en el bienestar de la humanidad" y en la demanda humana de alimentos, agua y energía.
Por el momento, son límites planetarios seguros la contaminación química, la carga atmosférica de aerosoles, los cambios en el uso de la Tierra, el uso global de agua dulce, el ciclo de fósforo, el agotamiento del ozono estratosférico y la acidificación de los océanos.
Entre las soluciones para gestionar, usar y compartir los recursos naturales dentro de las limitaciones del planeta, de tal manera que se garantice la seguridad de alimentos, agua y energía parta todos, WWF propone estrategias para preservar el capital natural, producir mejor, consumir de manera más inteligente, reorientar los flujos financieros y asegurar una gobernanza equitativa de los recursos disponibles.
WWF lanzó el informe una semana después de la celebración de la Cumbre sobre el Clima de la ONU, donde muchos líderes mundiales anunciaron la adopción de medidas contundentes contra el cambio climático.

Vía: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/09/30/542a5136e2704e34068b456d.html

martes, 29 de abril de 2014

El veneno también mata a las mascotas

Cadáveres de un lobo y un buitre leonadoEl veneno es una de las grandes amenazas para la fauna silvestre en España. Pero su impacto se extiende mucho más allá de los montes, bosques y campos. Los análisis toxicológicos realizados sobre 953 perros y 207 gatos, cuyos datos ha recogido la organización conservacionista SEO/BirdLife, desvelan que estos animales murieron por envenenamiento.
Desde que en el año 2010 comenzó el proyecto llevado a cabo por SEO/BirdLife VENENO NO, centrado en la reducción y eliminación del veneno, la mayor parte de las llamadas que ha recibido la organización en su número gratuito SOS VENENO (900 713 182) procedía de dueños de entornos urbanos cuyos perros y gatos fueron envenados.
«En muchos casos, cuando nos llaman se ha producido ya el envenenamiento» explica David de la Bodega Zugasti, Coordinador Proyecto Life + VENENO - SEO/BirdLife que acaba de terminar y cuyos resultados acaban de ser presentados por el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete. El presupuesto del proyecto ronda los 1,6 millones de euros y está financiado por la Comisión Europea (40%) y la Fundación Biodiversidad (26%).
Además, el equipo recibió llamadas de dueños preguntando sobre los principales síntomas que presentarían sus mascotas en caso de ingerir un producto envenenado y las posibilidades que tienen de denunciar. «También nos llama gente que gestiona colonias de gatos y denuncia que han aparecido alimentos con sustancias sospechosas y gatos envenenados», asegura.
Parte de estos envenenamientos se utilizaron como un método de venganza, «se da especialmente en el entorno urbano donde hay gente que utiliza el veneno 'para vengarse de...' y envenena al perro o gato. Se produce o bien porque ha tenido un conflicto con el vecino o bien porque a mucha gente en el parque le molestan los perros».

Vía: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/04/29/535f627f22601d0a438b4573.html

viernes, 18 de abril de 2014

Los plaguicidas tóxicos amenazan el polen de las abejas

Un apicultor abre uno de los panales.El número de abejas se está reduciendo notablemente debido al uso masivo de sustancias tóxicas, a la acción de determinados parásitos y a diferentes factores climáticos. Un nuevo análisis realizado a escala europea publicado por la organización conservacionista Greenpeace señala que dos terceras partes del polen -el 67%- recolectado por las abejas está contaminado por insecticidas (clorpirifos, tiacloprid), acaricidas, fungicidas (buscalida) y herbicidas comercializados por las compañías Bayern, Syngenta y Basf.
El informe, La pesada carga de las abejas, detalla que en las 132 muestras de polen recolectado por abejas melíferas (107 recogidas a partir de trampas de piquera y 25 del polen que se encuentra en los panales) se detectaron 53 sustancias químicas distintas. Además, cuenta que la interacción de estos productos químicos entre sí afecta gravemente a la supervivencia de este insecto polinizador.
«Sin duda el informe de Greenpeace demuestra que las evidencias están ahí y señala que no es solo un factor el que está afectando a las abejas, sino que varios factores provocan el declive de las abejas. Entre estos factores destaca el uso de los plaguicidas, algo que se puede regular desde la Comisión Europea», explica a EL MUNDO Juan Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace.

Vía: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/04/17/534e8e36268e3e33638b4574.html