sábado, 16 de noviembre de 2013

El primer ensayo en Bolivia, una tibia esperanza contra el Chagas

  • Esta enfermedad olvidada afecta a unos ocho millones de personas en el mundo

  • No todos los pacientes llegan a completar los dos meses de tratamiento

  • Un ensayo clínico presenta un nuevo antifúngico más cómodo que el tradicional

  • Sin embargo, los resultados son todavía muy modestos

Cuando María Jesús Pinazo y sus compañeros acudieron ante las autoridades de Bolivia para pedir permiso e iniciar un ensayo clínico en pacientes con Chagas, descubrió que el país no había llevado a cabo nunca antes una investigación de este tipo. Casi sobre la marcha se fueron adaptando de la normativa internacional los reglamentos, los consentimientos informados... Después de años de trabajo, los resultados del primer estudio en fase 2 que se ha hecho en Bolivia van a ver la luz en Washington, durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina Tropical e Higiene (ASTMH).

Pinazo es sólo una pieza más en un enorme esfuerzo internacional por tratar de desarrollar un nuevo medicamento contra el mal de Chagas, una enfermedad olvidada que afecta a unos ocho millones de personas en el mundo (la mayoría en Latinoamérica, la mayoría pobres), causando la muerte de 12.000 de ellas. En el ensayo colaboran el Instituto de Salud Global de Bracelona (ISGlobal), la Iniciativa de Enfermedades Olvidadas (DNDi), el laboratorio japonés Eisai (que ha desarrollado el nuevo fármaco), las autoridades bolivianas, la Agencia Española de Cooperación Internacional, el Welcome Trust británico, Médicos sin Fronteras y una larga lista de donantes.

Como explicaba Pinazo a EL MUNDO durante una entrevista reciente, el principal medicamento contra esta enfermedad transmitida por la vinchuca (una especie de chinche) data de los años 70 y a pesar de su eficacia es un tratamiento muy molesto para el paciente. Benznidazol es tan incómodo que no todos los afectados llegan a completar los dos meses de tratamiento; de hecho, se calcula que sólo el 1% de los pacientes con Chagas recibe tratamiento.

Esta enfermedad está causada por el parásito 'Trypanosoma cruzi', que se contrae a través de la picadura de la vinchuca, un parásito que se encuentra como pez en el agua en las casas de adobe de las zonas más pobres de Bolivia y otros países latinoamericanos (aunque debido a la inmigración su incidencia ha aumentado en EEUU y otros países, entre ellos España). Después de una fase aguda, que puede pasar desapercibida, el mal de Chagas se caracteriza por una fase crónica que puede durar toda la vida, en la que el 30% de los afectados desarrolla complicaciones cardiacas, digestivas o neurológicas. Si el tratamiento se inicia en las primeras fases de la infección puede llegar a ser curable, aunque más del 80% de los afectados muere al cabo de una década
.

En el ensayo que se acaba de presentar en Washington, con 231 pacientes, se comparó benznidazol con E1224, un nuevo antifúngico. Sin embargo, los resultados son todavía muy modestos: aunque E1224 es seguro y eficaz, después de 12 meses de tratamiento su perfil fue mucho más desfavorable que el viejo tratamiento estándar con benznidazol. Concretamente, pasado el primer año, sólo el 30% de los pacientes con el nuevo medicamento estaban libres del parásito frente al 80% del otro grupo.

Sin embargo, los autores de la investigación (encabezados por Faustino Torrico, de la Universidad de Cochabamba; y Joaquim Gascón, director de la iniciativa de Chagas del ISGlobal) no se han dejado desanimar. "La eficacia es la que es, pero hemos aprendido mucho, no tenemos que volver a empezar de cero", explica Gascón a EL MUNDO desde Washington. El problema, admite, es que el Chagas es una enfermedad muy complicada que puede llegar a 'esconderse' durante años a nivel intracelular, en los niveles más profundos de los tejidos. "El nuevo medicamento es eficaz cuando el parásito sale de las células y circula por el torrente sanguíneo, pero si persiste a nivel intracelular, cuando dejas de dar el tratamiento es capaz de volver a reproducirse", explica el investigador catalán, director de la Iniciativa de Chagas en el ISGlobal.

Esta institución, con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID) ha puesto en marcha una plataforma de atención a pacientes con Chagas en seis centros de Bolivia, coordinada por Pinazo. Gracias a esta estuctura, en la que colaboran activamente con las autoridades locales, ha sido posible llevar a cabo un ensayo clínico protocolizado por primera vez en Bolivia.

De hecho, añade Gascón, a pesar de los resultados, seguirán investigando el uso del nuevo medicamento, esta vez en combinación con otros fármacos; "ya hay estudios en animales que demuestran los beneficios de esta sinergia", concluye.

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