
La decisión desatará la polémica, ya que el Gobierno canario, su Parlamento y los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura, así como todas las organizaciones ecologistas, se oponen a todo tipo de prospecciones petrolíferas porque consideran que ponen en riesgo su patrimonio natural y su industria turística.
La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) señala que los sondeos de investigación, para que Repsol pueda valorar la existencia de hidrocarburos en la zona, se realizarán mediante un buque de posicionamiento dinámico situado a unos 60 kilómetros de las costas canarias. La operación consistirá en tomar muestras de roca o fluidos.
Según ha informado este departamento, el proyecto evaluado "en esta fase no implica en ningún caso la extracción de petróleo" y, en el caso de que el promotor, es decir, Repsol, quiera sacar hidrocarburos en este lugar, tendrá que presentar un nuevo proyecto que también deberá someterse a un nuevo procedimiento de Evaluación Ambiental.
La DIA aprobada reconoce que el proyecto tiene "una serie de impactos" previstos en la realización del sondeo e incluye medidas "preventivas y correctoras". En concreto, se han analizado medidas de control de fuentes lumínicas, ruido y lodos procedentes de los sondeos.
Vía: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/05/29/53875440268e3e2d718b457c.html